Atenúa arrugas, líneas de expresión, manchas, ojeras y bolsas.
Previene los síntomas de envejecimiento.
Aporta luminosidad al rostro.
Tonifica la musculatura facial proporcionando tersura y volumen.
Activa la circulación y oxigena el tejido facial.
Eliminación de toxinas y células muertas.
El masaje Kobido consta de una serie de movimientos muy rápidos y específicos que se realizan sobre el rostro y el cuello. Los efectos del Kobido se evidencian desde la primera sesión potenciándole y afianzándose con un tratamiento personalizado, shiatsu puntos energéticos.